miércoles, 29 de septiembre de 2010

RECETA PROBADA: MICROCRÉDITO REDUCE LA POBREZA

A su paso por Lima, el premio Nobel de la Paz 2006, Muhammad Yunus, ha dejado una serie de trascendentales ejemplos que los peruanos debemos acoger y debatir internamente para resolver el acuciante problema de la pobreza, que agobia a millones de compatriotas. Su experiencia es realmente extraordinaria y fructífera, lo que le ha valido ser conocido como el banquero de los pobres: en su país, Bangladesh, creó un sistema para dar créditos a los más necesitados, el banco Grameen, hoy modelo de excelencia en microfinanzas imitado por muchos países. Invitado por el Centro Global para el Desarrollo y la Democracia, Yunus fue condecorado con la Orden El Sol por el presidente Alan García. Seguidamente hizo un llamado a los peruanos a fomentar el microcrédito, pero advirtiendo una cuestión fundamental: los gobiernos no deben involucrarse directamente en los créditos, sino impulsarlos. ¿Cómo? Pues con una legislación que promueva este sistema, cree un clima favorable para ello y establezca un fondo dirigido a las entidades con experiencia en el otorgamiento de microcréditos, principalmente del sector privado, para que se encarguen de la gestión y operatividad. En el Perú tenemos, desde hace cierto tiempo, exitosas entidades dedicadas a otorgar crédito a las medianas y pequeñas empresas, importante motor de la economía nacional. De acuerdo con la Cámara de Comercio de Lima, las mypes (mediana y pequeña empresa) aportan el 42% del PBI, monto sumamente considerable. El reto, entonces, es abrir los cauces para hacer del microcrédito, en cantidades relativamente pequeñas, un instrumento extendido y dinámico que, en la experiencia de Bangladesh, ha sido puntal decisivo para reducir la pobreza en 50% para el año 2015 y al 100% en el 2030. La fórmula de Yunus descansa en empoderar a las mujeres pobres, quienes reciben los créditos y se hacen responsables por ello, con resultados extraordinarios. El dinero prestado a las mujeres, subraya, tiene mayor impacto en las familias, pues lo utilizan para el sustento básico y para educar a sus hijos, con lo cual se han mejorado los niveles de escolaridad. El objetivo, hoy, son los hijos de los prestatarios, imbuidos de una nueva mentalidad dirigida no tanto a buscar empleo, “sino a crear empleo para los demás”, lo cual mueve un engranaje infinito de desarrollo social. (El Comercio A6)

1 comentario:

  1. Efectivamente la formula de Yunus se ha demostrado no solo en su pais sino en el nuestro , demos mas facilidades a las nuevas financieras a dar creditos a quienes el sistema financiero no les da. Yvan Vilca Barra

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